El señor Collins en Longbourn Por Mary Lydon Simonsen Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 18, 1811 El señor Collins fue puntual en su cita y fue recibido con gran cortesía por toda la familia. El señor Bennet habló muy poco, pero las damas se mostraron muy dispuestas a hablar, y el señor Collins no parecíaSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 22»
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Las historias jamás contadas, p. 21
Elizabeth y Jane parten de Netherfield Por L.L. Diamond Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 17, 1811 El domingo, después del servicio matutino, tuvo lugar la separación, tan agradable para casi todos. La cortesía de la señorita Bingley hacia Elizabeth aumentó por fin muy rápidamente, al igual que su afecto hacia Jane; y cuando se separaron,Sigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 21»
Las historias jamás contadas, p. 20
Las reflexiones de Darcy sobre la visita a Netherfield Por Kara Louise Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 17, 1811 ¿Cuáles fueron los pensamientos de Darcy sobre la visita de Elizabeth a Netherfield? El domingo, después del oficio matutino, tuvo lugar la separación, tan agradable para casi todos… Elizabeth se despidió de todo el grupo conSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 20»
Las historias jamás contadas, p. 19
Caroline Bingley hace planes para el baile de Netherfield Por Maria Grace Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 17, 1811 Caroline hizo una reverencia. Elegante, pero apenas cortés. Y la mocosa ni siquiera sabía la diferencia. Menos mal que era bastante bonita para un pueblecito rural, o con esos modales, Lydia Bennet seguramente no tendría ningunaSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 19»
Las historias jamás contadas, p. 18
Darcy se adhiere a su libro Por Abigail Reynolds Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 16, 1811 ¿Es Darcy tan indiferente como parece? «Para el señor Darcy fue una buena noticia: Elizabeth ya había estado demasiado tiempo en Netherfield. Decidió sabiamente tener especial cuidado de que no se le escapara ninguna señal de admiración, nada queSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 18»
Las historias jamás contadas, p. 17
Caroline percibe el peligro Por Shannon Winslow Traducido por Cristina Hulesz Noviembre 16, 1811 ¡Esto significa la guerra! Mientras ella tocaba las melodías italianas, que se sabía de memoria, Caroline también había estado observando al señor Darcy, que normalmente era una de sus ocupaciones favoritas. Sin embargo, en esta ocasión, había obtenido poco placer deSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 17»
Las historias jamás contadas, p. 16
Caroline Bingley hace planes para el baile de Netherfield Por Maria Grace Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 14, 1811 Las llamativas mujeres Bennet finalmente salieron del salón de Netherfield. No fue demasiado pronto. Caroline se apretó los ojos con el pulgar y el índice. Una vez más se habían pasado del cuarto de hora previsto.Sigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 16»
Las historias jamás contadas, p. 15
Lydia va a Meryton para coquetear con los oficiales Por Diana Birchall Traducido por Cristina Hulesz Octubre 12, 1811 En Meryton, Lizzy dejó a sus hermanas menores cerca del alojamiento de una de las esposas de los oficiales, la señora Pratt, y cruzó la calle para caminar por los campos que conducían a Netherfield, dondeSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 15»
Las historias jamás contadas, p. 14
Los pensamientos de Jane al cabalgar a Nethierfield Por L.L. Diamond Traducido por Cristina Huelsz Todos sabemos que la señora Bennet obligó a Jane a cabalgar hasta Netherfield, pero ¿cómo se sintió Jane al respecto? Averigüémoslo. Noviembre 11, 1811 Con un último tirón para asegurar las cintas de su sombrero, Jane miró a su reflejoSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 14»
Las historias jamás contadas, p. 13
Caroline invita a Jane a Netherfield Por Kara Louise Traducido por Cristina Huelsz Noviembre 11, 1811 Caroline Bingley marchaba con pasos estridentes de un lado a otro, con los brazos cruzados fuertemente frente a ella. Estaba preocupada porque Charles había aceptado una invitación para cenar con unos oficiales en Meryton. No le molestaba tanto queSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 13»