Las historias jamás contadas, p. 119

El señor Bennet recibe una carta del señor señor Collins Por Shannon Winslow Traducido por Cristina Huelsz Octubre 4, 1812 Al terminar el desayuno, el señor Bennet se relajó en su biblioteca, con los pies apoyados en un taburete y un libro muy entretenido ante sus narices. Con la más problemática de sus hijas definitivamenteSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 119»

Las historias jamás contadas, p. 118

El plan de Lady Catherine Por Maria Grace Traducido por Cristina Huelsz Octubre 3, 1812 Lady Catherine de Bourgh se sentó muy derecha en su sillón. Su boca, siempre formidable, estaba comprimida en una fina línea de enojo y tenía manchas rojas en las mejillas. La camarera, la señora Dawson, una viuda obligada a trabajarSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 118»

Las historias jamás contadas, p. 117

Lady Catherine le hace una visita a Darcy Por Abigail Reynolds Traducido por Cristina Huelsz Octubre 3, 1812 Darcy no estaba acostumbrado a tener que inventarse excusas. Ya había fabricado suficientes asuntos como para mantenerlo en Londres durante mas de dos semanas, pero ahora tenía que tomar una decisión: regresar a Netherfield, como le habíaSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 117»

Las historias jamás contadas, p. 116

El señor Collins va con el chisme con Lady Catherine Por Lucy Marin Traducido por Cristina Huelsz Octubre 2, 1812 Lady Catherine de Bourgh miró a su párroco, sintiéndose fatigada. Por un lado, era apropiadamente complaciente y deferente; conocía su lugar y la trataba con la admiración que se merecía. Pero, por otro lado, eraSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 116»

Las historias jamás contadas, p. 115

La propuesta del señor Bingley Por Susan Mason-Milks Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 26, 1812 Charles Bingley nunca había experimentado una expectación tan nerviosa en su vida. Hoy era el día. Sin excusas. Sin retrasos. Hoy le iba a pedir a la señorita Jane Bennet que fuera su esposa. Estaba ensayando en el espejo loSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 115»

Las historias jamás contadas, p. 114

Bingley escucha la confesión de Darcy Por Nicole Clarkston Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 23, 1812 «Elizabeth, con una sensación de triunfo, miró hacia su amigo. Él lo soportó con noble indiferencia, y ella se habría imaginado que Bingley había recibido su sanción para ser feliz, de no haber visto que sus ojos se volvíanSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 114»

Las historias jamás contadas, p. 113

Darcy cree que a una callada Elizabeth realmente no le importa Por L.L. Diamond Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 22, 1812 Darcy subió al carruaje y miró hacia Longbourn mientras esperaba a que Bingley se reuniera con él. El exterior de la casa estaba silencioso… tan silencioso como Elizabeth cuando él estuvo en Longbourn. ¿PorSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 113»

Las historias jamás contadas, p. 112

Darcy y Bingley cenan en Longbourn Por Elizabeth Adams Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 22, 1812 El señor Hill había estado con la familia Bennet desde que la joven señorita Jane Bennet estaba aprendiendo a caminar. Había sido testigo de sus derrotas y triunfos, de sus discusiones y rencores. En una casa del tamaño deSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 112»

Las historias jamás contadas, p. 111

Jane reflexiona sobre el regreso de Bingley Por Kara Louise Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 19, 1812 «―Ahora ―dijo ella―, que este primer encuentro ha terminado, me siento perfectamente tranquila. Conozco mi propia fuerza y no volveré a sentirme avergonzada por su llegada. Me alegro de que cene aquí el martes. Entonces se verá públicamenteSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 111»

Las historias jamás contadas, p. 110

Darcy y Bingley deciden volver a Netherfield Por Kara Louise Traducido por Cristina Huelsz Septiembre 10, 1812 Darcy subió los escalones de la pequeña casa que Bingley había alquilado en Londres. Estaba agradecido de que su amigo ya no viviera con su hermana y el marido de esta, ya que eso les permitía hacer visitasSigue leyendo «Las historias jamás contadas, p. 110»