A lo largo de este año, se han estado llevando a cabo muchas celebraciones, convenciones, reuniones, lanzamientos de libros, pláticas, ediciones especiales de libros, todo alrededor de nuestra muy querida Jane Austen.

Este año en diciembre, en unos pocos días, se celebra lo que hubiera sido su 250 aniversario de su nacimiento, un 16 de diciembre de 1775, en medio de un fuerte invierno en la campiña de Hampshire en el pueblo de Steventon.
Pero ¿qué es lo que hace tan especial a Jane Austen de otros autores de su época?
Por ejemplo, tenemos al escritor y poeta Sir Walter Scott (1771 – 1832) quien fue admirador de ella y que al enterarse de su muerte lo lamentó mucho. Austen lo menciona en su novela de Persuasión cuando Anne platica sobre poesía con el capitán James Benwick. Charlotte Brontë (1816 – 1855) la autora de Jane Eyre, quien sabemos que sí leyó a Austen pero no fue de su agrado por tener una forma de escribir diferente. Marry Shelley (1797 – 1851) la autora de la novela gótica Frankestein. Lord Byron (1788 – 1824) el poeta romántico de la Regencia que estuvo con John Polidori, Mary Shelley y Percy Bysshe Shelley en ese verano de 1816 en una casa en Suiza.
Una diferencia que hay entre Jane Austen y estos autores de principios de 1800, es que realmente sabemos sólo una parte de su vida. Sabemos sobre Charlotte Brontë porque su amiga y escritora Elizabeth Gaskell publicó la primera biografía de su vida por petición de su padre, Patrick Brontë. Pueden encontrar la biografía en español gracias a editorial Alba, con la traducción de Ángela Pérez.
Con Jane Austen sucede que se conservan 160 cartas, de las posibles 3 mil que pudo haber escrito en vida. Se sabe que entre ella y su hermana Cassandra había una gran unión, tanto que fueron el apoyo una de la otra. Aun estando alejadas mientras visitaban a sus familiares, se escribían con frecuencia, pero se piensa que tanto Cassandra como su hermanos destruyeron varias cartas años después de la muerte de Jane. Curiosamente ella fue la única de su familia en morir joven. A excepción de James, el hermano mayor que murió a los 54, el resto vivió pasados los 70 años. El más longevo fue Francis, llegando a los 91 años.
Volviendo a las cartas, la primera información que tuvo el público sobre la vida de Jane fue hasta mucho tiempo después de su muerte. Su sobrino James Edward Austen-Leigh en 1871 publicó Recuerdos de Jane Austen (traducido al español por editorial Alba), habiendo pasado unos años de que muriera el último de los hermanos Austen y de que los sobrinos que habían convivido con Jane ya eran muy mayores.
La biografía fue en gran parte obra de James Edward Austen-Leigh, su media hermana Jane Anna Elizabeth Austen Lefroy, su hermana menor Caroline Mary Craven Austen y su prima Cassy Esten. Sin embargo, como señala la especialista en Austen Kathryn Sutherland en su «Introducción» a la edición de Oxford de las Memorias, la biografía de Austen-Leigh se refiere específicamente a los Austen de Steventon o Hampshire, para quienes Jane Austen es «amante de la naturaleza, religiosa, hogareña [y] de clase media». Los Austen de Godmersham o Kentish consideraban a Jane Austen más «introvertida y apasionada… gentrificada, mejorada a su antojo por el contacto con sus excelentes relaciones». Además, como escribió Caroline, «la generación que la conoció está desapareciendo». Gran parte de la biografía se basa en los recuerdos de quienes sólo habían conocido a Jane Austen cuando eran niños y ella era su tía mayor; el resto se basa en registros escritos transmitidos a través de la familia.
Traducido del artículo de Wikipedia sobre las Memorias:
Como explica Sutherland, «los elementos principales de las Memorias, así como su tono reverencial, se deben, de una forma u otra, a Cassandra Austen». Cassandra fue la albacea del testamento de Jane y se encargó de la conservación y destrucción de todas las cartas y manuscritos que quedaron tras la muerte de Jane.
Según Caroline Austen, una de las sobrinas de Jane Austen, Cassandra «revisó [las cartas] y quemó la mayor parte (según me contó) dos o tres años antes de su propia muerte. Dejó o regaló algunas como legado a las sobrinas, pero de las que yo he visto, varias tenían partes recortadas». Por lo tanto, mientras escribía las Memorias, Austen-Leigh no tuvo acceso a gran parte de las cartas de Jane Austen. Además, el resto se había dispersado como legados; la colección completa de las cartas existentes de Jane Austen no se reunió hasta 1932.

De las mejores recomendaciones en español es la traducción de la biografía escrita por Claire Tomalin.

Otra opción es la traducción de la biografía escrita por Lucy Worsley.
Las cartas que existen en la actualidad se han ido encontrando en colecciones privadas, herencias de los Austen y subastas. Una parte fueron recuperadas por T. Edward Carpenter, un abogado de Londres, quien gracias a su gran generosidad se pudo recuperar la casa de Chawton en 1940 para que se convirtiera en la Casa Museo de Jane Austen, junto con la ayuda de Dorothy Darnell, quien fundó la Sociedad Jane Austen en ese entonces.


El Museo alberga varios objetos muy significativos de Jane y su familia, de las pocas posesiones que han sobrevivido estos 200 años, entre ellos su anillo de turquesa, las cruces de topacio, libros de partituras que la misma Jane copio y en especial su pequeño escritorio. Al ver una mesa de ese tamaño, uno se queda pensando en todo el tiempo que Jane logró dedicarle a sus novelas entre 1809 y 1817, tiempo en el que vivió en la cabaña de Chawton junto con su hermana Cassandra, su madre viuda y su amiga Martha Lloyd.
Para poder leer las cartas, está la edición de Deirdre Le Faye, la mayor académica de Austen. Ella apenas falleció en el 2020, pero le dedicó como 50 años de su vida a investigar y escribir sobre Austen. Es gracias a ella que se sabe gran parte de su vida.

En inglés se puede encontrar esta edición con las 160 cartas, más una buena lista de anotaciones e índices, todo el trabajo de Le Faye. En español la editorial dÉpoca fue quien hizo la traducción al español, pero ha estado fuera de circulación por años y seguimos sin tener respuesta si habrá un nuevo tiraje.